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Banda Sonora cotidiana Digo yo. Si no es Año Nuevo ni estamos Viena... ¿Por qué en el colegio que pega a la ventana de mi habitación llevan toda la mañana con esta musiquita? Y lo mejor es que los albañiles que están haciendo reformas martillean al compás Deja vu imperfectoI. El traje, el maquillaje, el pelo, no encuentro los
zapatos, se me ha perdido el pendiente, las gambas, los langostinos,
más picoteo, la cena, no hay hambre, una copa rota, las uvas, las pipas
de las uvas, Un año más y no nos dimos cuenta del comienzo... II. Lástima no poder decir lo mismo... Todos tenemos un Obi-WanHace un par de días vi un cartel en la calle que me llamó la atención. Que me cautivó. "Luke Skywalker sería otro Luke Skywalker si no hubiese existido Obi-Wan". Forma parte de una campaña de la FAD para homenajear a los maestros. Los carteles están en todas las marquesinas de Sevilla y cada vez que veo uno, no puedo evitar una sonrisa. No por el guiño friki y simpático, sino por el recuerdo que me evoca. Porque, aunque no se lo agradecemos lo suficiente, los maestros han sido los que nos han hecho ser lo que somos. La familia, los amigos, los "grupos de pares", que decía la profesora de sociología... también influyen. Pero fueron los maestros los que nos enseñaron a dar los primeros pasos en la vida. Y por mucho que les agradezcamos, nunca será suficiente. Porque si la señorita Inma no me hubiese enseñado las primeras letras, los primeros números, no habría sabido contar cuántas muñecas tenía. Porque si la señorita Tere no me hubiese enseñado a leer, jamás habría descubierto a Borja y Pancete. Ni aquella historia en que las arañas decoraban un árbol de navidad con las telarañas. Ni hubiese descubierto a Los babuchos de pelo verde, ni las historias de la vaca de Sierra i Fabra. Si la señorita Dori no me hubiese prestado aquella vez Momo, no habría comprendido la importancia del tiempo y los amigos, y viviría ajena a la amenaza de los hombres grises. Porque si no me hubiese regalado La Historia Interminable jamás habría soñado con viajar a lomos de Fújur, ni habría sufrido la picadura de Ýgramul, la muerte de Ártax o la maldad de Xayide. Ni habría conocido a Graógraman o los Ayayai. Si la señorita Dori no me hubiese llevado aquel día de otoño a la Biblioteca municipal, tal vez yo no habría leído tantos libros. Si ella no me hubiese transmitido su pasión por la lectura a través de las Cuentos al amor de la lumbre que nos leía cada día en clase, o de los cuentos de Roald Dahl y Gianni Rodari, leer hubiese sido una tediosa tarea que hacía por obligación. Si don Juan no no hubiera exigido tantísimo nivel en matemáticas no habría descubierto que los números podrían llegar a ser apasionantes. Y que la ortografía y el vocabulario eran las dos armas más poderosas que podía esgrimir al enfrentarme al mundo. Porque las matemáticas de Don Juan... eran de un mundo aparte. Y los dictados diarios que nos hacía eran tan tediosos como útiles (aunque nosotros no supiésemos verlo). Con don Jesús descubrí que la gramática podía ser divertida. Y gracias a ese diccionario que nos obligó a hacer en segundo de la ESO, comencé a prestar más atención a lo que leía, lo que escuchaba y lo que vivía. Y sin él, no habría descubierto a García Lorca. Ni a Arturo Pérez-Reverte. Y es que don Jesús tenía el don de recomendar a cada alumno los libros perfectos. Y don Francisco Laguardia se empeñó en que nos aprendiésemos la conjugación de todos los verbos habidos y por haber del francés mientras nosotros nos empeñábamos en hacer otra cosa. Lástima que, cuando nos hemos dado cuenta del gran favor que nos hacía, pese a su particular "librillo" para enseñarnos, ya era demasiado tarde como para agradecérselo en persona. ![]() El empeño de Mª Carmen hizo que comenzase a dar los primeros pasos frente a un papel en blanco. Y poco a poco, surgieron los relatos que conformaron mi primer libro. Y ese que quedó finalista en un concurso organizado por el gran Sierra i Fabra. Y las tardes que Mercedes pasó corrigiendo nuestros escritos hasta que por fin pudimos publicar el "P.I.C.O.", el primer periódico del instituto. Con esa maquetación cutre a base de cuadros de texto en Word de los que tan orgullosos estábamos todo el "consejo de redacción". Mercedes nos hizo sentir periodistas durante un año, trabajando día a día, dándole quebraderos de cabeza una y otra vez. Y la tortura placentera de Miguel en inglés. Porque en el fondo me encantaba esa caña que nos daba a los cuatro o cinco de clase que verdaderamente queríamos estudiar... Esos cuatro años en los que hablé más inglés que en el resto de mi vida y que poco a poco he ido olvidando. Las tardes leyendo textos en un idioma extraño que, de pronto, se abría ante mí de una manera casi mágica. Y las películas que nos ponía, en el departamento de la tercera planta del instituto, cuando llegaban las dos de la tarde y todos esperábamos salir para irnos a comer. Las tardes con Armando, haciendo trabajos y proyectos para concursos que, aunque no nos reportasen ningún beneficio en forma de premio, nos enriquecían culturalmente sin que nos diésemos cuenta. Aunque esos trabajos me costasen una pelea casi diaria con los niños de ciencias, ya que yo era el único "cerebrito" de letras que se apuntaba a todas esas historias. O las clases de Rafael Aguilera. Ese que todo el mundo tachaba de loco y que escondía un artista que se dejaba ver cuándo cogía el lápiz o el carboncillo con los dedos rígidos por la artritis. Ese Geppeto, con su inseparable chaleco blanco que se empeñaba en que diésemos forma a nuestros pensamientos en 300 bocetos minúsculos en los que apenas se veían rayas y dibujos desganados. Incluso a Moncha tengo cosas que agradecerle. Fue ella la que con sus clases interminables de Historia del Arte (y de Historia de España) y sus explicaciones salpicadas de clasismo en algunas ocasiones, me descubrió las maravillas del Imperio Romano y la majestuosidad de las obras de arte de todos los siglos de la Historia... Hasta profesores que no me dieron nunca clase llegaron a hacer mella en mí. Como Antonio Mª. El de ciencias. El temido Antonio Mª que me descubrió los misterios del cielo y los nombres de todos los cráteres y mares de la Luna. Y los diagramas de Michaelis-Menten y la ecuación de Lineaweaver-Burk de las enzimas (o algo así) que explicó en aquella clase de Ciencias de la Tierra en la que yo me colé de oyente un día que tenía una hora libre. Me olvido de muchos nombres. Les debo tanto a mis maestros, que ni con mil castigos como los de don Juan (esos de copiaré cien veces en un papel...) podría agradecérselo todo... Intrusismo Hace un par de semanas, comiendo con la gente de Eldoblaje.com le escuché una frase al gran Eduardo Gutiérrez
que me hizo pensar muchísimo. Eduardo decía, hablando de la llegada de
famosetes al mundo del doblaje, que el intrusismo ocurre cuando la
persona que hace una profesión que no es la suya no se la toma en
serio. Una definición perfecta, según mi punto de vista. Y es que tiene
que ser muy duro, para un actor de doblaje profesional, que ha hecho
sus cursos, que ha estado años y años intentando buscar un hueco, que
lucha porque se cumpla el convenio que tanto trabajo costó conseguir...
y que ahora llegue un tipo que por ser actor, famoso y por hacer
gracia... haga el papel, protagonista encima, de la película. Porque
como ya dije alguna vez, hay famosos que se han adaptado bien al
doblaje, José Mota por ejemplo. Pero hay otros que, por favor... Tiene que ser muy divertido decir, jaja, jojo, he doblado, qué guay. Y es muy divertido para las fans decir "oh dios mío, voy a ver tal película porque fulanito de copas, que está buenísimo, canta que te mueres, dobla. jo tía, qué peliculón". Las fans se lo pasarán pipa. Pero para los que nos gusta escuchar una película bien hecha - y no quiero ser una erudita, ni dármelas de entendida, líbreme Dios - esos doblajes son para echarse a temblar. Porque no han tenido la preparación necesaria para ello. Y por desgracia, el mundo del doblaje cada vez está más lleno de estos ejemplos. Es una verdadera lástima. Creo que algo parecido es lo que sentimos nosotros, los periodistas, cuando leemos cosas como que Antonio David exige a la Asociación de la Prensa que le dé un carnet de periodista por sus años de "trabajo" en los medios. Lo primero que pensé al leer la noticia fue: "Vale, cojonudo, ¿y qué coño he hecho yo estos cinco años de carrera?". Perdón por la expresión. Pero, como dijo aquella vez el ministro Trillo... manda huevos. Estoy harta de ver redacciones llenas de gente que no ha hecho periodismo. Harta de ver cómo por saber escribir una letra detrás de otra y no protestar contraten a alguien. Hasta los mismísimos (de nuevo perdón por la expresión) de tener que currarme las cosas una vez y otra y otra y otra y otra y ver que llega uno que por ser amigo, vecino, sobrino del jefe, llega antes. Harta del enchufismo. Y de las tonterías de algunos. Es muy divertido jugar a ser periodista. Es muy bonito, mucho, ver tu nombre en una noticia, en un medio de comunicación. Es muy gratificante. Pero para ello, hay que pasar por una fase de preparación. Tal vez el título ahora, sólo sirva para ponerlo en la pared. Ojalá el día de mañana no. Me crispó muchísimo, ayer, leer una entrevista a Berto (el de Buenafuente) en El País, donde decía que no había acabado la carrera pero que "tenía la orla que era lo que le interesaba". Así nos va... IlusiónCuando haces lo que te gusta, la semana apenas se nota. Los días pasan, el estrés te come, pero no importa. Porque las cosas, sin que logres explicarte como, salen adelante. Incluso si es un día como el viernes, cuando no funcionaban ni los teléfonos, ni el ordenador, ni los móviles... cuando todo era un caos tan grande que pareció un milagro que llegasen las dos de la tarde y el programa hubiese salido bien. Tan sólo ha sido una semana, pero me ha ayudado a reflexionar. Porque la radio es tan mágica que te atrapa y te envuelve. Y no te importa que haya mil cosas que hacer, ni que los imprevistos vengan uno tras otro. Ni siquiera madrugar. Porque cada día que suena el despertador es un nuevo día, una nueva oportunidad para enfrentarte a ese micrófono rojo y tratar de hacerlo lo mejor posible. Y cada mañana se repite la misma rutina que, sin saber por qué, no se hace monótona. Noticias - escaleta - llamadas - agenda - llamadas - en el aire - las órdenes de Ana Mª - las palabras en directo - más llamadas - los chistes de Sergio - los imprevistos del teléfono - la improvisación - los mensajes de los oyentes... Porque oportunidades como estas, tienen que aprovecharse. Aunque sólo sea para saborear con más ganas el gesto de quitarse los zapatos el viernes por la noche. Porque esas pequeñas cosas de la vida son las que de verdad nos indican que estamos vivos. Que sentimos. Que somos algo. ImprovisaciónDecía Shakespeare que "las improvisaciones son mejores cuando se las prepara". Pero también dicen que las mejores cosas de la vida te vienen sin esperarlas. Que cuanto más planificas algo, antes se tuerce. Y cuantas más vueltas se le da a las cosas, más complicaciones surgen. Pero no consigo dejar de lado esa cuadrícula en la que organizar la vida. Pese a que detesto encerrarme en las líneas de la vida y me niego a creer que todo esté escrito de antemano. Pese a que no comprenda a la gente que se afana en dejarlo todo cerrado de antenamo. Y sin embargo, así estaba hace unos días, haciendo cábalas, sumando cifras, mirando qué futuro era el mejor para escoger. Y de pronto me encontré con que las ganas de doctorado se iban al traste porque el departamento eliminaba la docencia. Pero encontré otra solución (provisional aún) y decidí seguir adelante con el doctorado. Y con el periódico. Y además, una radio. Y luego una colaboración en otra. Y fríamente descubrí que no soy Wonder Woman, ni siquiera Zatanna y que la magia sólo está en las historias de Michael Ende y Tolkien o en los cómics de D.C. - aunque yo sea más de Marvel -, por mucho que algún amigo insista en que sí. Que puedo con todo. Al final, las cosas surgen solas, de la nada y nos ponen en una encrucijada de la que es difícil salir. Es en ese momento cuando descubres que un ocho y un cuatro no sirven para aprobar y que un viaje de siete horas (ida y vuelta, en menos de 12 horas) no hace milagros con las notas. Pero sí puede haber un poquito de futuro en apenas diez minutos de radio que te abren las puertas a un mes completo en unas prácticas - sin pagar, obviamente, porque es lo que tienen las prácticas, aunque a cierta persona le cabree la política esa de "tú me haces el trabajo de un redactor normal pero sin cobrar porque estás aprendiendo aunque ya lo sepas hacer" - que ofrecen eso que había querido hacer desde un primer momento. Pero por planificar... no haces. Al final dejo una, tomo otra y mantengo lo de siempre. ¿Por qué? Ni yo lo sé. Tal vez porque Sevilla es una ciudad que se hace difícil dejar. Porque sé lo que me voy a encontrar en ese mes de radio y que es una radio fresca, con una compañera genial - dos años en clase, un crucero, algún que otro partido de fútbol y un dolor de muelas aliviado a base de sangría han sido más que suficientes para encontrar una amistad de las que se juran para siempre - y haciendo algo que me gusta. Que de verdad me gusta. O quizás porque, como dijo Reverte, "nadie puede inventarse una ciudad como Sevilla", y me enamoré de la Giralda cuando la vi aparecer desde la Calle Conteros. O del rincón del parque Maria Luisa donde Becquer observa a los gatos que acuden a contarle sus penas. Porque eché raíces demasiado pronto en una ciudad que me acogió cinco años y de la que no me ¿La mujer del siglo XXI? I. En un anuncio de cuchillas de afeitar para mujeres (monísima, con un color lila divino, oiga), preguntan a la protagonista del spot: ¿Te imaginas un mundo hecho a tu medida? En ese mundo los coches son pequeños y en lugar de radio, guantera, compartimentos... tenemos una amplia gama de sombras de ojos, lápices de labios, espejos... Porque sí, porque la mujer necesita estar maquillándose todo el día y punto. II. Me quedo navegando por internet y la tele se ha quedado puesta después de que mi sonámbula compañera de piso haya enfilado pasillo adelante hasta llegar a su habitación. Ha dejado puesto Telecinco (se ha tragato toda la gala de OT) y yo, por pereza de no coger el mando y apagar la tele, lo dejo ahí sonando, de fondo (nota mental, apagar la tele cuando se acueste: yo no le echo cuentas y ahorro energía). En un chat que por lo visto se hace después de los programas, un supuesto mensaje de la audiencia (digo supuesto porque la presunción de inocencia... se me escapa) pregunta a una concursante que cuánto le han costado sus pechos. La chica responde en mitad de la publicidad y dice que unos 3.600 euracos y que anima a todas las mujeres que quieran un cambio radical a hacérselo, que la cirugía está al alcance de todos. Fría me quedo ante estos anuncios / programas. Me cuesta reaccionar, pero al final, exploto: I. Mira, no tengo coche, ni carnet. Por ahora no me lo planteo porque no tengo un duro para pagar ni una cosa ni otra. Me maquillo lo justo, cuando salgo y me acuerdo, que suele ser pocas veces, así que un coche a medida, para mí, no tiene que tener nada de eso. Con que ande, me sobraría. Luego ya me pondría con exigencia. No necesito una cuchilla carísima color violeta porque con la cera marca blanca me apaño. Y si no, con la cuchilla de toda la vida. Que corta igual y es más barata. II. Si yo tuviera 3.600 euros se me acabaría la "crisis existencial" del fin de semana. Los futuros estudios que tanto me va a costar pagar, ahí, liquidados de un plumazo. Eso para empezar. Para continuar, no sé cómo no se ponen medidas a esto. La televisión fomentando un canon de belleza que no se corresponde con la realidad y nadie dice nada. Aquí alentamos a las niñas a que sean super delgadas, super divinas, super esqueletos andantes. A que la gente, si no está contenta con su cuerpo, se meta en el quirófano y a golpe de bisturí, previo pago, la esculpan cual estatua griega, a medida. Y luego nos echamos las manos a la cabeza cuando salen casos de modelos que no llegan al índice de masa corporal mínimo y que se ponen plomo en la ropa interior para que el peso les llegue al mínimo y las cojan en la pasarela. O ponemos reportajes 12 meses 12 causas para informar sobre la anorexia. O sacamos un reportaje denunciando la existencia de páginas pro-ana y pro-mía y nos quedamos tan panchos. Pero luego metemos un programita sobre modelos. (Programa que, aquí me meto en el saco, este año estoy viendo. Y estoy viéndolo, sinceramente, por morbo granhermanil. Porque en las anteriores ediciones, que seguí como sigo OT, porque no hay otra cosa que ver y mi compañera de piso lo devoraba, daba pena. Había una chica, no recuerdo de qué año, que daba pena mirarla.) Si eso es el cuerpo de una mujer, a mí que me borren de la lista. Cuánta hipocresía. Cuántos cánones equivocados. Cuántos estereotipos que no somos capaces de tirar... Han sido muchos siglos de lucha para llegar a ser lo que somos. Han sido muchos años los que las mujeres han estado sometidas, relegadas a la casa, al cuidado de los hijos, a tener la comida preparada, junto con las zapatillas, para cuando llegar el marido. Muchos años de sufrimiento intentando lograr la igualdad. Muchos años. Mucha lucha. Para que ahora nos vengan con tonterías en la publicidad y en la televisión. Y al final he acabado haciendo lo que no quería, un discurso enervado y pseudo-feminista. Como la Nada en una Historia Interminable...Hay pocas personas que te marquen en la vida profesional. Siempre está el típico compañero que intenta enseñarte, el gracioso de la redacción, la que se preocupa como si fuera la madre... Pero al final acaban pasando como de puntillas. Sólo unos pocos tienen tanta fuerza, tanta garra y tanto coraje que sólo con su presencia, sin decirte nunca cómo o qué, te enseñan. Y de pronto te enteras que las reestructuraciones empresariales también afectan a las cabeceras de pueblo y tras invitaciones a cambiar de destino, al final acaba en la calle. Estas noticias, a un mes de la graduación, abren muchos interrogantes... //mode pesimismo on// Echo de menosI. Las tardes de interminable cafeína tras las cristaleras. Los folios descansando en las sillas azules que vieron pasar la vida. La compañía agradable de todos los que estos días están enfrascados en trabajos, estudio y contrabando de apuntes. Las soluciones a las crisis de última hora. Los comentarios cómplices, los tríos en las conversaciones. Los tupper al sol, en el césped prohibido. Las no-clases. Las escapadas al cine. La sinestesia de aquellos días. II. Periodo de exámenes, periodo de nostalgia. New life, new challenges...I. "Tomes la decisión que tomes siempre será buena, aunque te equivoques", me dijo la profesora de Literatura hace poco hablando sobre el Dctorado y un posible futuro. Siempre será buena porque la elegí yo. Y siempre hay que aprender de los errores, y de los palos que te den, cierto. Pero cuesta tanto a veces, cuando sabes que quieres algo pero no puedes lograrlo.... II. Aquí o allí. Esa es la cuestión. III. Decide. YA. //Neuronas trabajando a pleno rendimiento intentando encontrar una solución satisfactoria para todos// Juego... juego... con mi melocotoneroI. En esto me entretengo cuando debería estar estudiando... Hilo musical A veces no sé si vivir sin ti, olvidando el camino de regreso o jugar por jugar en un mundo al revés. ¿Aún no has visto cómo tiemblo? Paradojas de la vida: yo quería unas violetas, no rosas![]() I.
En pleno día de los enamorados, con las tiendas repletas de vomitivos
corazoncitos rojos y rosas de plástico inoloras, resulta imposible
comprar en las floristerías de Sevilla una planta de violetas. II. ¿Por qué la gente se empeña en que hoy tienes que sonreir más que otros días? ¿Por qué hoy tiene que ser un día especial? ¿Por qué no podemos marcar nosotros cuándo queremos celebrar un día especial? Nunca entenderé la celebración de San Valentín. Al menos desde el punto de vista capitalista. Una rosa no es una prueba de amor (por muy bonito que quede el florero con un buen ramo). Una caja de bombones no es una prueba de amor. Una colonia no demuestra nada. Y menos hoy. Los escaparates de las tiendas aburren hasta el hastío y los programas de televisión... son cosa aparte. Será que nunca me gustaron las celebraciones estándar. Será que este año me ha pillado así (aunque creo que no, a los hechos me remito). O será lo que decía hoy Manuela en clase... Yo qué sé. Lo único claro es que no he encontrado una maldita planta de violetas africanas para mi habitación. Tampoco pedía tanto. III. Feliz día de San Isidoro Álvarez, perdón, de San Valentín. IV. Como hoy se imponen las canciones moñas... yo quiero contar los Números Cardinales. V. Y para variar, hoy quería hablar de otros temas: Del teletrabajo, de los que ejercen sin saber, del eterno debate entre arte y pornografía, del proyecto SETI... Estructura bien, gracias I. Sólo queda un examen. El más light. Sólo queda un café mirando el reloj de reojo para no llegar tarde, acrecentando los nervios que ya de por sí llevamos antes de la temida prueba. El último café, comentando los apuntes, intentando afianzar conocimientos porque el otro te los dice y se te quedan mejor cuando los oyes que cuando los lees en casa. Ese café que aunque te quema la lengua, no lo sientes... Vamos a echar de menos esa cafeína cuando no la tengamos... II. Al final va a resultar que no te quiero tanto... III. La edición Andalucía de Elplural.com ya está en marcha. Los mitos y la literatura tienen relación a través de...I. La primera. EVOCACIÓN Un día cualquiera...I...te levantas a las 7 de la mañana para esperar al técnico de ONO. II. ...pones internet y fijo en el piso y no te da problemas. III. ...le pones clave al wifi y no la apuntas en ningún sitio. IV. ...reseteas el modem. V. ...encuentras trabajo. VI. ...se te resiste una foto en una web: estás harta de hacerlo pero hoy, precisamente hoy, la foto no quiere ponerse bien. VII. ...te entusiasma lo que haces. VIII. ...descubres que verdaderamente te gusta lo que haces. Lo sientes. IX. ...no tienes ganas de estudiar Mitología. Pero acabas viendo Hércules, acordándote de que Disney y Pixar hicieron nosequé acuerdo años después... X. ...descubres que gracias a Aurora Labio jamás disfrutarás de las películas como antes. XI. ...ponen un capítulo de Anatomía de Grey en el que hay una muerte en una operación de reducción de estómago. Justo ahora. XII. ...ves a Palop recuperado. Deseando jugar. XIII. ...sientes que XIV. ...cuentas hasta catorce en números romanos sin darte cuenta. Porque en un día cualquiera pueden pasar muchas cosas. Hay días... Edito el punto VIII. Totalmente fuera de contexto por perderse una letra y dos palabras... lo que hace el lenguaje. Ciudad de mis noches...Esta es la ciudad del mestizaje, de los contrastes. De los humos y las prisas. De las miradas tras los andenes, de la fugacidad de los taxis, de las sirenas en las calles. La ciudad donde las horas cambian. Donde una noche basta para comenzar una nueva vida. Es la ciudad del frenetismo, de mis escapadas, del asfalto y los poetas. De los músicos a pie de vagón. Ciudad sin rumbo, abocada al paso de los días. Ciudad de las despedidas, de los sueños y la desesperación. De las tablas salvavidas en el vaso de whisky. Ciudad sin principio ni final. Ciudad a la que volver. Y volver, y volver... aunque sea un día. Y de paso. Pulse uno si desea hablar con un operador...I. Conversación telefónica unilateral con un banco (a.k.a. lo que oye el que está a tu lado en el parque) - Sí, quería activar la tarjeta que me llegó ayer - ... - Sí - ... - Correcto - ... - 26... (DNI) - ... - Sí - ... - Sí - ... - No - ... - No - ... - Tampoco - ... - Exacto - ... - Sí - ... - 7... (cuatro últimos números de la tarjeta) - ... - Vale - ... - Adios II. Conversación telefónica unilateral con un proveedor de internet (a.k.a. lo que oye el que está a tu lado en el autobús) - Hola, buenos días, quería contratar sus servicios a través del alta online, pero no sé el tiempo que tardarán en hacer la instalación -... - Sí, apunto - ... - Vale, ahora llamo IIb. Conversación telefónica unilateral con servicio de altas online (a.k.a. lo que tú oyes) - tututú tututú tututú - tututú tututú tututú IIIc. Conversación telefónica unilateral con teleoperadora amable (a.k.a. lo que oyes) - Hola, buenos días, quería contratar (v. II-1) - ... - O sea, una semana y luego dos días, ¿no? - ... - Vale gracias Cuaderno de bitácora. Fecha estelar...I. Fin del trabajo de Producción. Por fin. II. Aún no he tocado los apuntes de deportivo. Vamos bien. III. Pese a todo... hoy puede ser un gran día. Lo dice el Nano cada vez que me suena el despertador. Y yo me lo creo. Febrero: del latín febraius, que viene a significar "mes de los exámenes" I. ¿Cómo llevas producción? | ¿Cómo llevas documentación? | ¿Se analiza secuencia a secuencia o en general? | ¿La del accidente de Conil también la hacemos? | ¿Le pongo sociedad limitada o anónima? | ¿En la descripción externa del periódico tengo que meterle todos los titulares? | ¿La reflexión es individual o en grupo? | Nos vemos mañana a las 11 | ¿Comemos aquí, no? | Tráete el portátil | Copiame esto en el pincho | ¿Cuándo exponemos?.... y la estrella: ¿¿Alguien tiene los apuntes de deportivo?? El primer cuatrimestre está a punto de terminar y si no acaba con nosotros, es que estamos hechos de una pasta especial. De seis asignaturas sólo dos exámenes (libre configuración aparte). Y ya tenemos un aprobado por toa la cara //y nunca mejor dicho//. De verdad que no entiendo los métodos docentes de la Universidad de Sevilla. II. He vuelto a la civilización. Una semana más tarde recupero el agua caliente. Uno nunca aprecia lo que tiene hasta que le falta. Sobre todo en invierno. III. Déjame PacoCifuentearte un poco: |
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